• Según consignó una encuesta de Reuters/Ipsos confeccionada tras el inicio de los ataques, apenas un 27% de los estadounidenses apoya los bombardeos, mientras que 43% los desaprueba y 29% dice no estar seguro.
  • El dato más significativo no es solo la falta de consenso, sino el escepticismo generalizado en un año atravesado por las elecciones del 3 de noviembre, donde Trump pone en juego su respaldo legislativo.